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El relato que les contare es de un trio que realice con mi esposa y un prepago, empezare por describir mi esposa, es una mujer de 38 años delgada, buena cadera, nalgas redondas, piel canela, en conclusión, está muy buena y bien conservada.
Desde hace un muy buen tiempo estaba tratando de convencerla de hacer un trio con una chica, a lo cual después de mucho insistir acepto, se llegó el día que habíamos escogido, contacte la chica de una agencia en la ciudad donde vivimos y efectivamente llego a nuestra casa a eso de las 11 am, mi esposa estaba muy nerviosa por no tener experiencia en este tipo de cosas.
Ya chica estaba muy joven, no más de 20 años, delgada y no muy alta, cabello liso claro y se veía agradable, la invite a seguir y ya comenzamos a charlar y a preguntar cosas cotidianas, después de un rato la invite a seguir a nuestra habitación, a lo cual ella acepto. Mi esposa y la chica salieron adelante y entraron al cuarto, le dije que según su experiencia como empezábamos y me contesto que no sabía que lo hiciéramos como quisiéramos, le pregunte a mi esposa si empezaba y yo y me dijo que sí.
Me senté en el borde de la cama al lado de la chica y empecé a besarla, yo estaba en medio de las dos, ya hice la forma para que las dos se besaran, fue súper ver a mi esposa dándose un romántico beso con esa chica. Las cosas empezaron a subir de tono y la chica empezó a desvestir a mi esposa hasta descubrirle sus grandes tetas, yo empecé a ayudar a desvestir la chica mientras ellas se tocaban, mi esposa empezó a tocarle las tetas a la chica y ambas se las chupaban la una a la otra.
Después de un rato quedaron en tangas besándose y tocándose y yo en un pequeño asiento viendo tal espectáculo como el más fiel espectador en una película de estreno. Mi pene ya estaba para reventar, le pedí a ambas que se quitaran las tangas, quedando al descubierto el chocho de mi esposa el cual es grande y muy bien rasurado, de otra parte, la nena que contratamos tenía un coño súper chiquito y muy tiernito, inmediatamente tumbe a mi esposa y le dije a la chica que se la chupara, mi esposa un poco tímida con las piernas entreabiertas aproveche y se las abrí bien para que la chica pudiera chupársela completamente. Yo de mi parte me desnude rápidamente y empecé a acariciarlas a las dos, mientras la chica se la mamaba a mi esposa yo besaba a mi esposa y ella me agarraba el pene el cual estaba duro y en todo su esplendor, la chica se paró y le busco los labios a mi esposa mientras yo me puse a chupársela, que sensación tan especial al sentirle su panocha llena de saliva ajena, después de un rato les pedí que hicieran un 69, mi esposa quedo debajo y la chica encima, que espectáculo puedo decirles que es de lo mejor que he visto. La chica clavo su cabeza en el coño de mi esposa y yo me fui al lado de mi mujer a ver esta magnífica escena, la jovencita tenía sus piernas a ambos lados de mi mujer, suavemente abrí sus nalgas y observe con detenimiento si rico ano, el cual estaba muy prieto y muy bien rasurado sin el menor asomo de pelos, su coñito bastante pequeño, muy bonito, una rayita, y súper bien depilado, yo lo habría con mis dedos y apreciaba su gallito, mi esposa tímidamente lo lamia, acerque mi lengua y empezamos a hacérselo entre los dos, yo chupaba y mi esposa también, sacaba su lengua suavemente y lamia esa tierna panochita.
Después de un rato ya mi erección no daba más y le pedí a la chica voltearse hacia mí en cuatro, mientras continuaba haciéndole sexo oral a mi mujer, la chica le pregunto que, si no le molestaba y ella dijo que no, rápidamente me puse el condón y abrí esa cuquita pequeñita, y le enterré mi verga, la empujaba para que frotara su rostro en la cuca de mi esposa. Después de un rato y viendo esta escena desde arriba no aguante y descargue un gran chorro de semen acompañado de un gemido.
Después de esto todos salimos a bañarnos y a vestirnos como si no hubiera pasado nada. Todavía en mi mente están las escenas y cuando clavo a mi esposa lo recuerdo.
Autor: Carlos